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Category : Columnistas : Centro de Colaboraciones Solidarias
En pie de paz
Author: MANUEL MOLINA PRADOS
Category: Centro de Colaboraciones Solidarias
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En pie de paz

 

El Tribunal Supremo de Estados Unidos da luz verde al derecho a poseer y portar armas “a efectos de defensa personal”, aunque ochenta personas mueran cada día por arma de fuego. Queda limitada la capacidad de los gobiernos estatales y locales de controlar la posesión de revólveres. Hoy, un joven de Estados Unidos tiene 12 veces más posibilidades de morir por disparo de bala que por otras causas.

En Estados Unidos, 90 millones de hogares poseen un arma de fuego. Esto es más del 50% de los hogares. La incertidumbre económica y el temor al crimen agudizan  un clima de inseguridad en el país. En 2009, Estados Unidos, en plena recesión, ha visto disminuida la venta de coches, de casas, de electrodomésticos y hasta de zapatos. El único producto que sube las ventas son las armas de fuego. En enero de 2009, la venta de armas de fuego aumento en un 28,8% en comparación con 2008. En los meses posteriores las ventas subieron entre un 15% y un 30% cada 30 días. Las tiendas de armas incrementaron las ventas casi un 40% en 2009. Algunas no pudieron cubrir la demanda de balas y municiones. Una pistola normal puede costar entre 350 y 500 dólares.

Los estadounidenses llaman a este incremento “el pequeño estímulo Obama”. El día de la victoria electoral de Obama se reportaron ventas record de armas en el país. Esto se debe a que, en el pasado, el Partido Demócrata limitó el acceso a las armas de fuego. Según un sondeo de Rasmussen Reports, el 57% de los encuestados opina que esto se debe a que Obama impondría restricciones, lo cual no ha sucedido. Un 44% de los estadounidenses estima que tener un arma de fuego aumenta su seguridad.

Obama  ya calmado a la industria armamentística con que “no tienen nada que temer” de su administración. Esto queda demostrado con que se trata de la única industria que no ha necesitado rescato económico alguno.

Para poseer un arma de fuego en Estados Unidos, tan sólo es necesario superar los 18 años para rifles y armas largas, típicos de caza, o 21 años para armas de mano. Sólo basta con rellenar un formulario. La tradición de Estados Unidos mantiene el principio del supuesto derecho a la autodefensa. La constitución autoriza consagra el derecho de la población a ‘poseer y mantener’ armas. Por ello, más de la mitad de la población estadounidense posee, al menos, un arma en su hogar.

Otro de los records del mandato de Obama es el aumento de casi un 5% en el comercio de armas con “países amigos”. Los principales clientes son los Emiratos Árabes Unidos (790 millones), Afganistán (5400), Arabia Saudí (3300), Taiwán (3200), Egipto (2100) e Irak (1600 millones). Esto supone una cifra de 38.000 millones más en esta partida y un total de 661.000 millones. El objetivo, según el Departamento de Defensa, es aumentar la seguridad de los socios de Estados Unidos. Además sostiene que el país “requiere de fuerzas armadas con capacidades inigualables y la voluntad de la nación para emplearlas en la defensa de nuestros intereses y del bien común”. El incremento en las ventas de armamento se debe al aumento de pedidos por parte de Asia y Oriente Próximo y al suministro continuo de sus clientes en el mundo entero.  También es el principal abastecedor armamentístico de Israel. Destina aviones de combate (34 millones de dólares), helicópteros (11 millones) y misiles (10 millones). El uso de armamento estadounidense en el conflicto entre Israel y los palestinos es una violación flagrante del Acta sobre Control de Exportación de Armamento, que prohíbe el uso de armas estadounidenses para fines no defensivos.  El reciente ataque a la flotilla humanitaria con ayudas a Gaza por parte de Israel es consecuencia de esa política de armar a Israel.  Mientras que el mundo entero condenó el ataque, Estados Unidos solo expresó preocupación.

El gasto militar en el mundo alcanza la cifra de 900.000 millones de dólares. Esta cantidad supone casi 190 veces las ayudas comprometidas por los gobiernos para paliar la crisis alimentaria. Es hora de que Obama justifique el premio Nobel de la Paz. Es el momento para que el mundo entero deje de disparar, de ponernos en pie de paz.

 

Manuel Molina Prados

Periodista

ccs@solidarios.org.es



This article was published on:
Monday, July 05, 2010


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