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DEL HIMNARIO PAGANO (O lo que es lo mismo: "Clapton is God")
DEL HIMNARIO PAGANO (O lo que es lo mismo: "Clapton is God")
Recuerdo que allá por los años sesenta, el movimiento del rock fue derivando poco a poco desde las baladas simples, rítmicas y con letras sosas, hacia un compromiso cada vez mayor con la música, la poesía y, sobre todo, una posición clara sobre el mundo y sus vicisitudes. Algunas de estas canciones trascendieron el panfleto facilista y se convirtieron en verdaderos himnos para la juventud que han superado la prueba del tiempo instalándose en el inconsciente de toda una generación (y que nos hemos encargado de inocular en nuestros hijos para su mayor gloria). (Esto derivó luego en lo que se llamaban "canciones con mensaje" y que no eran sino burdos intentos de llenarnos de consejos simplones y lanzarnos, como diría José Agustín: "La Neta Condensada.") Éste es un intento por recopilar algunas de las canciones, o himnos, más importantes de esa época. El primer lugar lo ocupa John Lennon con una canción insuperable: Give Peace a Change
En esa época, en muchas partes del mundo, se hizo un redescubrimiento y revaloración de la música folklórica. Músicos como Bob Dylan, Joan Baez, Donovan y otros, retomaron la estafeta de Pete Seeger, Woody Guthrie, Ramblin' Jack Elliot, etc., y revivieron las joyas enterradas de la antigua balada inglesa y el folk de Norteamérica. Un papel destacado lo tuvo Bob Dylan, joven poeta que decidió cantar sus obras acompañado de una guitarra, su armónica y la voz más pobre que pudiéramos imaginar (y que se convirtió sin desearlo, y sin aceptarlo, en el vocero de toda una generación). Algunos grupos, como The Byrds o Peter, Paul & Mary, le quitaban un poco ese sentido salvaje a sus canciones rescatando la melodía oculta logrando maravillar con el resultado. Mientras tanto, en la escena de Nueva York apareció una pareja singular de voces suaves y acopladísimas, que nos dejaron algunos bellos poemas, llenos de melodías asombrosas y que pueblan nuestras tardes de nostalgias desteñidas por los años: Simon & Garfunkel Mención aparte merece un grupo inglés que hacía una música muy especial, complicada y poco comercial y que nos regaló "El Himno" por excelencia con una bella música de reminiscencias clásicas, sumergiéndose en la influencia de Bach, y rodeándola de una letra oscura y un tanto incomprensible. Fue su mayor (y tal vez único) éxito y está considerada una de las mejores canciones de todos los tiempos: Procol Harum - A Whiter Shade Of Pale
Una imprescindible obra de Paul McCartney marcó el final de una época. La traumática separación de The Beatles señalaba el final de un sueño y nada volvería a ser igual: Let It Be
Cada uno de los Beatles reorganizó su carrera y nos regalaron algunos álbumes memorables en los que volcaron toda la creatividad reprimida por el rígido estatus del grupo. John Lennon inició con "The Plastic Ono Band", un álbum intimista, desgarrador y un tanto neurótico que contenía obras maestras como "Mother", "Love" y "God". Para su segundo álbum, ya más tranquilo, compuso uno de los himnos más idealistas que se han escrito, tal vez haciendo eco de los graffiti de las calles del Paris de las revueltas de mayo: "Prohibido prohibir", "La imaginación al poder" o, mejor aún: "Sean realistas, exijan lo imposible" y, por supuesto, “Imagine”. Y por último, dos verdaderos himnos de alabanza para enriquecer nuestro repertorio: George Harrison - My Sweet Lord y Give me Love
Del Riff y otras chuladas.
Hace ya muchos años, el famosísimo Neil Young compuso dos canciones: Southern Man y Alabama, en las que criticaba el racismo sureño y los ponía como camotes. En 1974 el grupo sureño Lynyrd Skynyrd le contestó con un virulento y buen rock que, entre otras cosas, contiene uno de los mejores riffs que se hayan grabado. La canción se convirtió casi en el himno nacional de los nuevos confederados que asisten a los conciertos del grupo portando la bandera sureña (...y poco les falta para ponerse el capirote blanco y comenzar a linchar negros.) Sweet Home Alabama. El riff no siempre marca el ritmo de la canción sino que, en un cambio contrastante, nos crea un ambiente propicio para que nos atrape la melodía. The Hollies - Long Cool Woman in a Black Dress Estamos acostumbrados a que el rock sea un asunto de ritmos vertiginosos y guitarrazos espectaculares. Pero esto no siempre es así. En ocasiones, el riff se manifiesta de una manera suave y dulce y se mantiene como una constante base de contrapunto sobre la cual se va a desarrollar la melodía y el solo. The Beatles - Let It Be En conclusión, el riff es, sin que nos hayamos dado cuenta antes, el responsable que las canciones que nos gustan queden grabadas dentro de nuestra alma y regresen a nosotros a las primeras notas. Tal vez sea mucho rollo, porque finalmente, como dirían los clásicos: "Es sólo Rock'N'Roll (...pero me gusta)" The Rolling Stones - It's Only Rock'N'Roll (but I like it) Y lo más simpático de todo es que muchas de las canciones que más nos gustan, ni siquiera necesitan de un buen riff como introducción para ser nuestras preferidas. Elvis Presley - Hound Dog, The Beatles - Hey Jude Paul McCartney - Uncle Albert ¡Joder! Ya no hay moral. This article was published on: Monday, July 26, 2010
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